"Esta voz es diferente, me dice cuando hay mentiras,
cuando no hay verdades. Quiero cuestionarme todo pero no hay nada que criticar,
ni sabiduría en el espejo. Sé que quise volar con la ignorancia pero la
Conciencia cogió otro rumbo aquella tarde y se encontró conmigo.
Me comento algo así
como, " debes hacer por otros lo que ellos no hicieron contigo", yo
acepte. No costó mucho tiempo para darme cuenta de que me equivoque, puesto que
ella, jamás debió estar ahí, y sé que nunca debió estar ahí. Yo amanecí bajo
las alas de la muerte, arropado por la oscuridad, yo no decidiré jamás, deciden
por mí, soy la oveja negra del mundo. No es que le vaya a dar la espalda, pero
sé que no podre llegar a su rojo, ya que soy un exiliado de la Felicidad. No pinta
nada conmigo, pero aunque me cueste admitirlo ella hace murales con cada
segundo que me fijo en sus ojos."
-Bueno lo que imaginaba- dijo Envidia tras leer la carta en
voz alta- Tendremos que buscar a otro, Avaricia.
-Pero... ¡¿pero no dice nada mas?!- exclamo Avaricia
asustado
- Digamos que se encontró con alguien. Sera mejor que
quememos la carta antes de que vengan los otros. Vamos.
Envidia y Avaricia tiraron la carta al fuego de la
esperanza. Mientras Avaricia se alejaba junto con Envidia, esta miro a la
carta, ya casi aniquilada por el fuego y en su mente resonó las últimas
palabras de aquella carta:
"Creo que la encontré Avaricia, creo que es Amor, tengo
que comprobarlo que aprender a sentir, tengo que morir por ella, lo
siento."- Firmado: Ira,
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