miércoles, 27 de enero de 2016

Alas de la muerte

Despertó sin saberlo, bajo las alas negras de la noche, deseando que Grabiel la salvara. Con el cuerno del Apocalipsis sonando a lo lejos, el Ragnarok era inminente, no lo salvaría los ángeles de la antigua torre de Babel, ya derrumbada por la confusión de lenguas. Solo veía destrucción desde sus ojos condenados por Susano'o y la única luz que vislumbro fue la de Amateratsu que alejaba junto a Helios en su carro. Mientras bajaba al Tartaro, Horus veía como Caronte le arrancaba la moneda de sus ojos mientras admiraba las bellas alas negras que iban creciendo poco a poco.
 Nada la salvaría, ni limpiaría su alma un sepukku, ni harakiri, tampoco la pluma de la verdad, ya que no seria para ella y ninguna valquiria se le cruzo por el camino hacia la batalla. Ella amaneció con las alas de la muerte.

Un tigre capaz de rugir con el corazón

¿Qué es lo que debería sentir cuando algo falla y no hay nadie ahí? ¿Verdaderamente somos personas luchando por un sueño?. Sinceramente pienso que cuando averiguas que clase de persona eres, es cuando haces algo que solo sale de ti, ahí sabes que clase de persona has decidido ser.
 Ahora bien, ¿debería de salir corriendo de cada incendio?, ¿debería de dejar de escribir textos "absurdos", porque unos opinan que escribir aquí es inútil, que estoy contando mi vida?, ¿Debería de dejar de expresarme aquí porque nadie se molesta en leer algo que les causa vagueza o miedo de leer algo que sale del corazón?. Si, ese es el problema, que debería, pero lo siento yo no soy ellos, yo soy yo.
 Hace demasiados años ya que decidí ser como soy y mientras haya una mínima posibilidad de que alguien pueda leer lo más mínimo de lo que escribo y le ayude, le surjan dudas, le agrade o le desagrade lo que escribo, lo seguiré haciendo. Ya que, desgraciadamente no hay muchos oídos que escuchen palabras de un corazón, pero no hay espacio en blanco que rechace las letras de este. 

 No les guardo rencor por no mirar 5 minutos, pero no se asusten de intentar entender, no se asusten de salir de la rutina y que gracias a ello surja de nuevo la chispa de lo raro en la mente. No se asusten cuando escuchen un rugido estridente del corazón, no se asusten de un Tigre que Ruja con el Corazón.  

No... no hay mayor amor existente en esta vida.

Sí queremos, y lo hacemos, siempre queremos demostrar algo. Hablamos para demostrar que el oyente nos escucha y callamos para que sepan que somos fuertes, entre otras cosas. Queremos demostrar tanto, que el amor se va entre las paredes. Queremos demostrar el amor a esa persona que amamos llevándole unas flores de porcelana, pero finalmente siempre se acaban quedando en casa de tu amigo. Queremos demostrar que somos buenos con nosotros mismos haciendo un sin fin de actos, porque el suicidio se cruzo entre las pestañas, y eso está mal. Queremos demostrar que no tenemos miedo a morir, estando muertos y mostramos miedo a la muerte, estando vivos.
Queremos mostrar millones de cosas, que somos felices por ejemplo, pero cuando llegamos a casa lloramos porque el amor no ocupa hueco en nuestro corazón pero gritamos si besa a otro. Por otro lado también queremos mostrar que somos más grandes por tener amigos, dinero, casa, perro, novia, novio, pero los campos elíseos nos esperan solos. También demostramos que podemos con todo cruzando desde la línea de la muerte, a la de la diversión. Queremos demostrar que somos buenos padres, haciendo una buena familia y queremos tener buenos padres demostrando y enseñando los valores obtenidos por la experiencia vivida.
Hacemos que nuestros amigos, familia, o amor coja el mejor camino mostrando la mejor opción o simplemente dándosela imperativamente. Pues bien, él o ella no muestra finalmente un verdadero suspiro alentador pues en su tiempo le mostraron otra vida. Otras veces queremos demostrar que todo va bien, que nuestro único amor está ahí, pero demostramos que no hay temor a perder nada, ¿por qué?, ¿donde hay sentido a la vida o a el amor sin demostrar pavor a la muerte?, simplemente queremos demostrar que todo va bien para que el día definitivo nos miren por lo que fuimos para ellos y no por lo que fuimos nosotros mismos. No hay mayor amor que el que te reciban en el Olimpo por las rosas que le regalaste a tu novia sin venir a cuento, o las escrituras cargadas de sentimientos dedicadas a la chica que tu sabes que no es para ti, si eso le dio un segundo de felicidad. No pasa nada por pedir perdón 1000 veces sin saber que tienes la culpa, porque te importa más la relación que el ego y el control. No... no hay mayor amor existente en esta vida, que dar tu muerte por la vida y de morir feliz porque otros vivan felices.

Mi música, mi vida

He quedado más veces mudo por un ritmo que por un beso, adoro la sensación de estar los dos solos y contentos compartiendo sentimientos caminando por caminar en la calle más oscura de la noche.
 Darle las gracias sería tan insignificante puesto que ha aguantado, rabietas, lágrimas, gritos  y pedir perdón a todas esas almas caminantes de la sociedad porque he sido egoísta, la felicidad me la roba ella. Orgulloso de haberme criado de la mano pudiendo así crearla 2 dos formas y dejar que la sienta al 100% pudiendo bailarla.
 También tenemos nuestros rifi-rafe por ejemplo cuando yo no quiero salir y estar triste en casa pero ella me incita a ser feliz y acompañarla mientras la sociedad la escucha, porque cuanta más alta, más llega. En serio que le jodan a todas esas risas, charlas y mentiras, ya estoy ocupado desde los 6 años, no tengo que pactar y ella no me tiene que mentir. Ella habla por mí con todos esos pequeños hijos de puta, si tengo algo que decir le doy a reproducir y siempre obtengo un final feliz.  

 Ah se me olvidaba, no me hace falta besos o sexo, pequeñas, me pongo cachondo y tengo relaciones sexuales cada día gracias a todas las hermanas de mi reina de verdad.  Mi música, mi vida.