miércoles, 27 de enero de 2016

Alas de la muerte

Despertó sin saberlo, bajo las alas negras de la noche, deseando que Grabiel la salvara. Con el cuerno del Apocalipsis sonando a lo lejos, el Ragnarok era inminente, no lo salvaría los ángeles de la antigua torre de Babel, ya derrumbada por la confusión de lenguas. Solo veía destrucción desde sus ojos condenados por Susano'o y la única luz que vislumbro fue la de Amateratsu que alejaba junto a Helios en su carro. Mientras bajaba al Tartaro, Horus veía como Caronte le arrancaba la moneda de sus ojos mientras admiraba las bellas alas negras que iban creciendo poco a poco.
 Nada la salvaría, ni limpiaría su alma un sepukku, ni harakiri, tampoco la pluma de la verdad, ya que no seria para ella y ninguna valquiria se le cruzo por el camino hacia la batalla. Ella amaneció con las alas de la muerte.

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