miércoles, 17 de agosto de 2016

Dudas... Decisión... pero ahora,Tranquilidad.

Todo cambio en 4 días, hicimos de diferencias virtudes y de virtudes, amor, amistad, conocimientos, hermanos. Hicieron de mi, alguien para recordar y me recordaron a soñar, a vivir y a recordar que era único y por eso me querían. Me enseñaron a vivir.
Tuve un padre, que junto con su hermano y sus dos hermanas, me enseñaron a ser feliz, enseñaron a otros lo compleja que seria la vida si uno mismo quería y lo dura, pero feliz, si actuaban. Nos enseñaron a ser hermanos, a saber que la formalidad esta presente, el pasado al principio, pero el futuro esta en valores y sentimientos. Aprendí y aprendimos todo eso siendo niños maduros para después convertirnos en hombres con almas de niño para no perder las reglas. Mi padre y mis tíos me enseñaron el valor de la cruz en el pecho. Yo lo llamaba HINIVUU, ellos los llaman vida.
Mis hermanos me hicieron ver que la realidad es revolucionaria, que da igual las dificultades que hubiera en un grupo, puesto que seis cabezas se adaptan para que un corazón ENORME y una inteligencia de igual valor descanse plácidamente una noche de juegos. Unos me enseñaron que da igual si tartamudeas palabras, porque la voluntad es de fuego, otros me enseñaron que unos ojos color Olimpo, puede entrar en la gran mesa redonda, porque da igual que no haya tenido un pasado perfecto, pero ahora nosotros eramos su familia y protección. Me enseñaron a ser Beowulf ante el dragón de mi corazón. Vi como todos eramos romanos ante bárbaros y valentía ante miedo. Sentí como empezó por nosotros y termino siendo ellos, mojando hombros ajenos por mi lluvia roja.
Algunos se escondieron entre mis ventrículos y actuaban como sístole en mi corazón. Uno me dejo ser parte de su vida cuando no había nadie, se ofreció ante mi tristeza como analgésico, me dijo adelante, hazlo y también dijo no, cuando lo creyó. Se convirtió en mi confidente, amigo, hermano, maestro y alma. Otros me dijeron tu, eres yo y yo me siento como tu, por eso no puedes decaer porque hay gente como nosotros. Me enseño que por primera vez no era único y que a pesar de problemas los dos estamos en la misma situación. Pero me jure en ese momento que mi "mini yo" jamas podría morir, puesto que era mi equilibrio en la cuerda y yo quería verla volar de nuevo.
Aunque lo que mas hizo que las grietas cicatrizasen en mi rojo, fueron aquellos momentos de egocentrismos y gestos obscenos, entre Felicidad y yo, que provocaban miradas y regañizas mutuas. Bastaba una sonrisa para admirar y noches de reflexiones, escuchas y atención para combatir la tristeza y no echar de menos mi corazón malherido que poco a poco se curaba con estupideces que hacia Bambi. Fueron menos abrazos pero mas momentos, fueron pocas muestras de cariño pero fueron sublimes. Fue en aquellos momentos cuando el tigre dejo de rugir para que Felicidad le acariciara.
Ahora si creo en esos cuentos de hadas donde simples personas de a pie levantan al humano incomprendido. Ahora si creo en que las mañanas pueden ser felices. Ahora el tigre puede caminar por la sabana sabiendo que toco todo lo que había perdido una vez de nuevo. Ahora se enfrentara a muerte con la Nada. Rugirá mas fuerte para que sepan que ahora él ruge por ellos.......

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